Congelo tu sonrisa, la mía. Congelo la alegría, congelo la dulzura. Congelo el encuentro. Congelo los colores, los sabores, las emociones de aquellos días. Congelo nuestro abrazo. Congelo el momento que nuestras almas se unieron en el mismo camino-
Sólo intento ser la que te provoque una sonrisa, esa que aquel día poniéndose romántica, enmarcó la belleza de tu rostro y le escribió una dulce poesía